En Los Príncipes Guerreros II: La invasión invisible, Lucas, Rocco, Eva, Manuel, Javier e Iván descubren que el enemigo ha dado un paso decisivo. La oscuridad ya no permanece oculta: criaturas malignas comienzan a invadir el mundo visible, poniendo en peligro todo lo que conocen.
Del agujero en el suelo surgió un torrente de oscuridad, girando en espiral como latigazos en círculos. Lucas tardó un momento en entender qué era esa oscuridad. Entes. Una masa de entes que brotaba desde debajo de la tierra. Hacían un ruido horrible, un zumbido ensordecedor como un escuadrón de abejas asesinas, pero amplificado, mientras volaban en espiral hacia el cielo. Allí comenzaron a reunirse, formando una densa nube negra que colgaba, siniestra, sobre el parque. Lucas miró a su alrededor: los demás niños seguían con sus skates y jugando en el parque, sin darse cuenta del peligro inminente. Al parecer, ellos no oían ni veían lo que estaba ocurriendo. La invasión invisible había comenzado. En el segundo libro de la épica trilogía de ficción de Priscilla Shirer, Los Príncipes Guerreros: La invasión invisible, los jóvenes protagonistas se enfrentan a criaturas misteriosas y armas malignas diseñadas para destruirlos. Equipados con nuevas piezas de armadura y fortalecidos por las instrucciones de Ruaj, deberán luchar con valentía para mantenerse firmes ante la amenaza mortal del enemigo.